Final Fantasy Trading Cards Games
Blog del productor 2020-04-27 11:10:06

Entrada especial del productor no. 3


2020 04/producerblog vol1 desktop

¡Hola a todos! Os escribe el productor de FFTCG, Tarou Kageyama. En esta tercera entrada especial del productor me gustaría hablar de un aspecto importante en FFTCG, los elementos, y de cómo decidimos qué elemento asignarle a cada carta concreta. Además, hacia el final hablaré un poco de las cartas multielemento que introduciremos con Opus XII. ¡Espero que disfrutéis leyendo esta entrada!


¿Cómo se deciden los elementos?

A veces recibo mensajes en las redes sociales preguntándome por qué le hemos dado tal elemento a tal personaje. Como rara vez puedo ofrecer una respuesta directa, aquí me gustaría empezar a explicar de dónde sale el elemento que tendrá una carta concreta. En general, soy yo quien decide el elemento, aunque en algunos casos los testers hacen peticiones durante la fase de playtesting para mejorar el equilibrio, y esto da lugar a cambios, pero ocurre muy pocas veces. La decisión de asignar los elementos se toma partiendo de ciertos criterios. Mi intención con esta serie de entradas especiales del productor era mostraros algunos secretos del desarrollo, pero sin pasarse, así que voy a aprovechar para comentaros esos criterios.


1: Asignar el elemento de la fuente (es decir, del título original)

Esta estrategia es la más directa y la que complace a todo el mundo en cuanto a la asignación de elementos. Los cuatro Archidiablos de Golbez en FINAL FANTASY VI y los Seis juramentados de Palada de FINAL FANTASY BRAVE EXVIUS son ejemplos de esto. Esta es la estrategia que también se suele usar con ciertas Invocaciones como Ifrit, Shiva y Lamú, donde no hay lugar a duda. Salvo en circunstancias excepcionales, el elemento otorgado al personaje en el material original es el que se asigna a su carta. Si Rubicante se denomina "Preboste de la llama" en el título original, obviamente será una carta de elemento Fuego. Resultaría chocante que Rubicante fuera un personaje de elemento Agua o Shiva una Invocación de elemento Fuego. Por eso, si hay una asociación clara y sólida con un elemento concreto en el material original, lo normal es que le asigne el mismo elemento a las cartas correspondientes.

Dicho esto, quizá penséis: "No debería ser difícil asignar el elemento si basta con sacarlo del material original". Sin embargo, hay muy pocos personajes con un elemento claro, sorprendentemente. Esto se nota sobre todo en los personajes que acompañan al protagonista, que normalmente pueden usar magia y habilidades de distintos elementos. Dependiendo del título, hay casos en los que los personajes adquieren ataques elementales concretos, como ocurre con las materias en FINAL FANTASY VII. Así que este criterio no basta para decidir qué elemento asignar a estos personajes. Por eso hacen falta otros criterios para tomar la decisión.


2: Asociar la imagen del personaje

Muchos personajes causan una impresión similar, hasta cierto punto. Pensad en Barret de FINAL FANTASY VII, por ejemplo. Es un tipo de personaje en el que prima la fuerza en detrimento de la velocidad, por lo que da la impresión de tener un gran poder de ataque. En este caso, los elementos Aire y Rayo, que transmiten una sensación de velocidad, no parecen los más adecuados. En vista de su tremenda fuerza, el elemento Tierra encaja mejor con él. De esta forma, vinculo los elementos con los rasgos característicos de los personajes. Aun así, no podemos olvidar que la impresión que causan los personajes es algo que varía de una persona a otra. Para asegurarme de que la decisión no sea simplemente porque lo digo yo, procuro identificar la percepción general que tiene la gente hacia el personaje, hasta dar con lo que yo llamo "el mayor factor común". Intento reflejar esa percepción global tanto como sea posible. 


3: Vincularlo al Oficio

Esto también es bastante frecuente, y me baso en este criterio en aquellos casos en los que un personaje tiene un Oficio muy bien definido. En FFTCG intentamos asociar ciertos elementos a Oficios característicos para que resulte relativamente fácil construir un mazo en torno a un Oficio. Si el Oficio es Draconarius, será Rayo. Si es Monje, será Tierra y a veces Fuego. Si es Mago negro, será Fuego, Frío o Rayo (teniendo en cuenta los hechizos de magia negra típicos de FINAL FANTASY, como Piro, Hielo y Electro). Claro que hay varias excepciones, pero la imagen asociada a un Oficio suele ser inmutable, así que sirve de referencia para decidir el elemento.

Además de los criterios anteriores, puedo asignar elementos partiendo del material original o, si no hay suficientes cartas de un elemento en la lista, puedo sustituir personajes para cubrir esas carencias y eso afectará a la elección del elemento final. Como ya mencioné, hay algunas excepciones, pero en general este es el razonamiento que hay detrás.


Cartas multielemento

Como dije al principio, me gustaría terminar con una pequeña explicación sobre las cartas multielemento. Se trata de una única carta que tiene múltiples elementos desde el primer momento y para la que se aplican las siguientes reglas:

1: Al usar la carta, tenéis que pagar al menos 1 CP de cada elemento. Por ejemplo, si tenéis un Delantero Fuego/Tierra de 3 CP, tendréis que pagar un total de 3 CP, entre los que tiene que haber 1 CP Fuego y 1 CP Tierra.

2: Con habilidades que reducen el coste como "el coste se reduce en X (no puede ser 0)", ninguno de los costes elementales que tenéis que pagar se volverá 0 con esta habilidad. Por ejemplo, en la misma carta de antes, si la habilidad "el coste se reduce en 3 (no puede ser 0)" se aplica a un Delantero de 3 CP con los elementos Fuego y Tierra, tendréis que pagar 1 CP Fuego y 1 CP Tierra de todas formas.

3: Ambos elementos se aplican en todas las áreas, no solo en el terreno de juego. 

4: Al descartar un personaje multielemento de vuestra mano para generar CP, el jugador tendrá que decidir cuál de los dos elementos quiere usar para generar 2 CP. No es posible generar 1 CP por cada elemento.

Aún falta bastante para poder jugar con estas cartas, ya que llegarán con Opus XII, pero espero que tengáis ganas de descubrir esta mecánica.


Hasta aquí la entrada de esta semana. La semana que viene hablaremos de los Oficios. ¡No os lo perdáis!